Marca empleadora… ¿La tenés en el radar?

Marca empleadora… ¿La tenés en el radar?

Se trata de trabajar la reputación hacia adentro para atraer nuevos talentos

Cambios en la manera de trabajar en un entorno digital, en la manera de comunicarnos y consumir han impulsado también cambios en las expectativas en el mundo del trabajo. La movida que se conoce como la gran renuncia (“the great resignation” o “big quit”) ha motivado a que miles de personas se replantearan su rumbo laboral. En este contexto, el público interno (aunque ya no existe la distinción entre el afuera y el adentro) es considerado un sector clave en el proceso de creación de valor de la organización. Van Riel, insiste en que es importante que esté alineado y comprometido con los intereses de la organización.  Por su parte, Ashforth y Mael (1989) señalan que conseguir alinear los valores entre los directivos y sus marcas es el resultado de un proceso de identificación con la organización y que genera un gran sentido de afiliación y pertenencia.

¿Qué es el employer branding o la marca empleadora?

La marca de empleador son las marcas de identidad de las compañías que atraen a los candidatos y los motivan para que quieran trabajar en ese lugar y no en otro. El Employer Branding surge como la solución a una guerra por el talento (War for Talents). No es una táctica para atraer talentos, sino un marco integral para encontrar el mejor fit .

Para decirlo simple, ¿Qué piensan y qué dicen sobre cómo es trabajar en tu compañía?

La marca empleadora es lo que la gente dice, piensa o hace acerca de lo que significa trabajar en tal o cual compañía, basándose en una amplia variedad de experiencias y puntos de contacto con ella. Lo que también se conoce como los momentos de la verdad.

En el mundo académico ¿cómo se define a este concepto complejo?

La marca del empleador destaca los beneficios emocionales y racionales que el empleador proporciona. Employer branding también es considerado al proceso holístico mediante el cual la organización desarrolla actitudes positivas y el compromiso de sus empleados hacia la organización (Kimpakorn y Tocquer, 2009). Es el trabajo intencionado para influir en ello contando las historias adecuadas, en los lugares adecuados y en el momento oportuno.

Proporciona a los reclutadores historias que resuenan y se alinean con la realidad de su marca para atraer el talento adecuado, y dejar que el talento equivocado nunca solicite el empleo.

Si los comunicadores quieren adoptar un enfoque estratégico para mejorar la marca del empleador, deben plantearse las siguientes preguntas:

¿Qué tiene de atractivo y diferenciador trabajar aquí?» y «¿Cómo transmitimos ese mensaje a los potenciales candidatos de modo de ser auténticos con nuestra cultura y nuestra realidad? (McKenzie y Glynn, 2002).

Compartir una cultura auténtica atraerá a las personas correctas y repelerá a las que no lo son.

La marca empleadora se construye, en primer lugar, sobre una base sólida: la Propuesta de Valor hacia el Empleado (PVE). Está constituida por todos los beneficios, tanto tangibles como intangibles, que la empresa ofrece a sus empleados y que estos obtienen al trabajar en ella.

Las ventajas no tienen por qué circunscribirse a lo meramente racional, -beneficios funcionales o económicos-, por ejemplo, mejores salarios, tener una mayor oportunidad de formación en esa compañía o mayores ventajas sociales. También pueden ser elementos emocionales, -beneficios psicológicos-, como el reconocimiento o la sensación de trabajar en una empresa líder, lo que provoca en el empleado un efecto de mayor seguridad.

¿Cómo se construye la marca empleadora?

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